El martes 13 de enero, Carlos Folchi, presidente de FENADISMER, fue el invitado en el almuerzo-coloquio organizado por el Propeller Club Barcelona para hablar sobre la situación del transporte de mercancías por carretera.
Según el presidente de FENADISMER, el transporte de mercancías por carretera en España atraviesa un momento decisivo y afronta grandes retos como la falta de conductores profesionales, la atomización de las empresas del sector y una complicada y casi obligada transición energética que de momento está alejada de la realidad operativa.
Carlos Folchi cifró en 25.000 los profesionales que faltan actualmente en el sector, una situación que se agravará a corto plazo por la jubilación inminente de cerca de 16.000 transportistas. Una carencia estructural que pone en riesgo la competitividad logística y la continuidad del servicio.
En cuanto a la dignificación del sector, reconoció los avances derivados de la Ley del 2022, aunque subrayó que siguen existiendo importantes desequilibrios, especialmente por la elevada fragmentación empresarial. En este contexto, defendió la necesidad de una mayor colaboración entre cargadores y transportistas para consolidar un marco más justo y estable.
El presidente de FENADISMER avanzó que durante el 2026 se está trabajando en la jubilación anticipada de los transportistas, recordando que se trata de la segunda profesión con mayor índice de riesgo tras la minería. Una medida clave “para hacer del transporte una actividad atractiva para nuevos talentos.” Asimismo, alertó de que muchas políticas favorables al sector no se aplican plenamente, lo que genera competencia desleal entre las empresas que cumplen la normativa y las que no.
Respecto a la sostenibilidad, fue contundente al señalar la elevada dependencia del diésel y la falta de alternativas viables. Consideró que el vehículo eléctrico no es operativo para el transporte pesado y que el gas, aunque prometedor, sigue lejos de una implantación real, mientras las políticas europeas continúan priorizando soluciones que el sector no puede asumir.
Finalmente, se refirió a las recientes protestas agrícolas en Catalunya, mostrando respeto por el derecho a manifestación, pero criticando duramente los cortes de carreteras en nodos estratégicos, como el puerto de Tarragona. Denunció la falta de preaviso y los daños ocasionados al transporte, así como la actitud permisiva de la Generalitat ante unas acciones que calificó de “muy negativas y vandálicas” para el sector.
Información publicada en El Canal Marítimo y Logístico








