El martes 10 de marzo, Carlos Prieto, delegado del Gobierno en Cataluña, fue el invitado en el almuerzo-coloquio organizado por el Propeller Club Barcelona para hablar sobre distintos aspectos relacionados con el comercio internacional, la geopolítica y el papel de las infraestructuras y el transporte. Asistió acompañado por Simón Pérez Segura, secretario general de la Delegación del Gobierno.
El delegado del Gobierno se refirió a los efectos de los conflictos internacionales y el resurgimiento de políticas proteccionistas sobre las cadenas logísticas y el transporte global. En este sentido, recordó que el comercio ha sido históricamente un motor de relaciones políticas y económicas entre países, pero advirtió que, actualmente, el escenario internacional muestra señales de un retorno a dinámicas proteccionistas que hace unos años parecían superadas. A su juicio, las rutas comerciales, los corredores logísticos y los estrechos marítimos “continúan siendo elementos determinantes para el intercambio de bienes a escala global.”
Carlos Prieto también repasó las crisis que se han producido a lo largo de los últimos años y que han impactado en el comercio internacional, desde la pandemia hasta los conflictos armados en Ucrania y Oriente Medio. Estos episodios, señaló, “han tensionado las cadenas de suministro y han tenido consecuencias directas en el sector del transporte”, especialmente en el aumento de costes energéticos, como el gasóleo, que han tenido efectos tanto en el transporte marítimo como en el aéreo y por carretera.
Durante su intervención, también explicó las principales áreas de actuación de la Delegación del Gobierno en Catalunya, que abarcan ámbitos como industria y energía, Sanidad Exterior, agricultura, ganadería y pesca, fomento, extranjería, así como la coordinación con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y la supervisión de organismos estatales.
En relación con la actividad logística en el área metropolitana de Barcelona, Carlos Prieto destacó el volumen de inspecciones realizadas en los Puestos de Control Fronterizo del puerto y el aeropuerto, donde se supervisaron mercancías por un valor aproximado de 30.000 millones de euros, reflejo del peso que tienen estas infraestructuras en el comercio exterior.
El delegado del Gobierno también puso en valor el papel del Propeller Club como foro de encuentro del ecosistema logístico y marítimo-portuario. En este sentido, subrayó que los profesionales del sector portuario mantienen una visión global del negocio y de las rutas comerciales, una perspectiva que “es imprescindible para el funcionamiento del comercio internacional.”
Información publicada en El Canal Marítimo y Logístico











