El El martes 9 de diciembre, el Propeller Club de Barcelona celebró el acto de entrega del 12º Premio Propeller a Espinaler, galardón que recogió su presidente, Miquel Tapias Roldós, que estuvo acompañado por su hijo, Miki Tapias.
La entrega del premio tuvo lugar durante el almuerzo-coloquio mensual del Club, encuentro en el que participaron más de 70 personas, entre socios e invitados.
Una vez entregado el galardón, Miquel Tapias dirigió unas palabras a los asistentes para “agradecer a todos los socios del Propeller Barcelona el haber escogido, a través de un proceso de votación, a Espinaler como empresa merecedora de este premio”.
El premio Propeller distingue a una empresa por su trayectoria y por su compromiso con la innovación, la sostenibilidad, el progreso industrial y social y la actividad logística y exportadora.
Miquel Tapias, cuarta generación de la compañía, empezó contando algunas anécdotas de la historia y orígenes de la empresa y de las personas que la fundaron hace más de 125 años. Fue en 1896 cuando Miquel Riera i Prat inauguró la taberna Espinaler en la localidad barcelonesa de Vilassar de Mar.
El padre del actual presidente de Espinaler, Joan Tapias, “fue un avanzado en su época porque, a principios de la década de los 40, ya empezó a ofrecer conservas de calidad”, además del tradicional vermut.
Ya en la década de los 50, concretamente en 1952, fue cuando se creó la ahora famosa Salsa Espinaler, que “surgió como alternativa al limón para aliñar las conservas de almejas y berberechos”. Este producto “icónico y popular lo empezamos a envasar en pequeñas botellas para poder distribuirlo en tiendas, comercios y, después, supermercados”. Seguidamente, la empresa también embotelló el vermut, las conservas y otros tipos de aperitivos, como las patatas fritas o las aceitunas, bajo la marca propia Espinaler.
Hoy en día Espinaler ofrece una amplia gama de más de 350 productos, incluyendo conservas vegetales, snacks, encurtidos, cava, sangría o ratafía.
Respecto a la exportación, Miquel Tapies indicó que “actualmente estamos vendiendo nuestros productos en más de 30 países” y comentó el caso singular de Australia “país que nos compra patatas fritas y aceitunas”. Estados Unidos también “es un mercado muy fuerte para Espinaler”, así como la mayoría de los países europeos. “Los contenedores que exportamos salen por el puerto de Barcelona y seguimos apostando por expandirnos a otros países”.
En este sentido, Miquel Tapias también destacó que “es la quinta generación de la empresa, encabezada por mi hijo, la que se está ocupando de hacer crecer nuestras exportaciones de nuestros productos de alta calidad”. El negocio exportador de la compañía supone el 38% del total de la compañía.
Asimismo, Espinaler está trabajando en la apertura de nuevos destinos, entre ellos Emiratos Árabes Unidos y Qatar, países en los “prevemos ampliar nuestra red de distribución”.
Otra novedad que destacó Miquel Tapias fue que “en breve iniciaremos la exportación de productos en frío”, un salto logístico relevante que ampliará la competitividad de Espinaler en mercados de alto valor añadido.
En materia de sostenibilidad, Espinaler está totalmente comprometida con la pesca tradicional y artesanal en Galicia, que respeta el ecosistema marino y contribuye al desarrollo de las comunidades locales. Además, es sostenible y justa porque se garantiza la trazabilidad del producto que llega a los consumidores.
Otro elemento es el packaging sostenible; los estuches y latas de todos los productos Espinaler son 100% reciclables, contribuyendo a disminuir el impacto medioambiental.
Antes de terminar, el presidente de Espinaler hizo una mención especial para “todas las mujeres de las cinco generaciones, especialmente mi abuela, por su lucha, y mi madre, siempre entregada para hacer crecer el negocio familiar y creadora de la salsa Espinaler”.









